domingo, 19 de junio de 2011

Gracias Papá

Aquello que es de mi abuelo y tuyo, que es tuyo y mío y que por siempre será de mi hijo y mío: Esa indescriptible relación de padre e hijo que nos unirá toda la vida. No hay circunstancia adversa, ni pobreza, ni maldad que nos la pueda arrebatar.

Padre mío, feliz día.

Llueve


Es extraño lo distinto que puede ser la misma cosa para dos personas, en distintas circunstancias: Lo que para mi en este momento es absolutamente confortable, que no es otra cosa que una poderosa lluvia de madrugada (que tiene ya un par de horas), para alguien mas puede ser motivo de angustia o impedimento para movilizarse. Eso, sin considerar a los que sin mas opción, se encuentran en un techo que no es seguro.

Y aparte del agua, hay mucha quietud. Una madrugada así, no es para estar precisamente en las calles. Será por el ritmo de vida de la sociedad actual, supongo yo, uno se acostumbra al caos de lo que se ha convertido vivir en una ciudad, pero en momentos como este, uno puede recordar lo que es vivir con tranquilidad y desear que los días pasen así, sin desespero, ni malas caras por parte de los demás. Imposible de lograr, por los momentos.

Mientras tanto, sigue cayendo la lluvia, sigue la tranquilidad, en compañía de las personas amadas. Como degustar un nuevo sabor, como una nueva hermosa melodía. Solo puedo así describir un momento como este.

domingo, 5 de junio de 2011