sábado, 7 de agosto de 2010

El sueño de un Angel




Hijo mío, mientras duermes puedo notar lo especial que eres. Es un privilegio compartir estos instantes contigo, aunque no estés conciente de ello. Te miro y sé que no hay nada que no puedas lograr, solo necesitas pasión por lo que haces, y hacer las cosas con amor. No te conviertas en un ser que va en pos del dinero y de lo material, no te dejes engañar por esa trampa. Muchos lo han hecho y lo han lamentado luego, ya cuando es tarde.

Sentirte útil lo lograrás si puedes ayudar a los demás, así ves el fruto de tu trabajo. No se trata de la paga. La satisfacción no es algo tangible.

Al crecer, tendrás sueños y deseos. No esperes tenerlos todos de inmediato. La paciencia es una virtud, es un don que no es para todos.

Yo sueño con que seas un hombre feliz, inmensamente feliz. No puedo desearte nada mejor que eso.

Veo tus ojos cerrados y no puedo imaginar que sueñas. No se si estoy allí contigo, pero aquí, afuera, estoy vigilando tu existencia. Estaré en este lugar, siempre que me necesites.