martes, 14 de septiembre de 2010

Confía en ti


Se perfectamente quien eres. Soy quien más tiempo ha pasado contigo. He reído con tus alegrías y llorado tus tristezas; he sentido tu satisfacción al ver que haces las cosas bien y me he enfadado cuando no te has esmerado y no has cumplido algún objetivo.

Te escribo para decirte que estés tranquilo, las cosas malas le ocurren a quien sea, pues nadie está exento. Es una locura pensar que todo se ha perdido cuando solo ha sido una batalla perdida. Tu vida continúa. Sé que aun te cuesta verlo de esa manera, pero eventualmente me darás la razón.

No te desgastes pensando, lo que ha ocurrido no es justo, pero llorando no se reviven los muertos, ni se devuelve el tiempo al pasado. Es normal que te tomes tu tiempo de reflexión y de recuperación, pero recuerda que es precisamente los minutos, las horas y los días, el recurso que menos podemos desperdiciar, así que entre más tardes en retomar el rumbo, menos tiempo tendrás a tu disposición.

Te escribo, simplemente para decirte que he visto, no solo los resultados, sino la intención con que has hecho las cosas. Jugaste y sigues jugando tus cartas sin esconderlas, sin la más mínima intención de lesionar a nadie. Si no duermes tranquilo, es porque no te gusta la situación, no porque tu conciencia te atormente.

He visto que eres bueno en lo que haces. No podría afirmar que eres el mejor, pero si estoy seguro de que puedes hacer bien una gran cantidad de cosas, equilibrando la variedad con la calidad. Analizarte no se puede hacer en un día, pues tú eres es un todo indivisible, complejo, pero no complicado.

Debes seguir hablando con la verdad en los labios, pues perderías la esencia de lo que eres si abandonas esa condición. No te conformes con tus dones, porque debes seguir sumando para volverte un hombre integral, un ser completo. Observa a tu alrededor y asume tu condición ventajosa en comparación con los demás, con alegría, pero con humildad, para que vuelvas a tener el entusiasmo que tantas veces te ha beneficiado.

Al final, o quizá mucho antes, verás el fruto de todo tu trabajo. No pierdas la fe en lo que haces, no dejes de creer en ti jamás.